lunes, 20 de mayo de 2013

Cien años sin Alumni


El triste 24 de abril significó el fin de un célebre ciclo que merece ser contado. Tuvo por cuna al English High School Athletic Club y en 1901, Alexander Watson Hutton, su creador, decidió cambiar el nombre del equipo para que pueda participar en el campeonato de primera división de la Argentine Association Football League y no descender a la tercera categoría.
Se llamó Alumni porque uno de los jugadores recién llegado de Estados Unidos trajo la noticia que ese nombre se empleaba para denominar a los ex alumnos. Se inscribió como Alumni Football Team y hasta 1905 usaba el emblema de la escuela en su camiseta blanca a bastones rojos. Era el equipo de la escuela English High School. En 1906 aparece la inscripción Alumni Athletic Club. El primer partido del club con el nombre de Alumni fue ante Belgrano Athletic Club, ganándole por 1 a 0 y sin la presencia de su máxima figura y capitán, Jorge Brown.
Alumni fue el primer gran equipo argentino y en poco más de una década ganó casi todo lo que jugó. Conquistó diez torneos de la Argentine Association Football League, tres copas de Competencia Jockey Club y dos copas de Honor Municipalidad de Buenos Aires.
Alumni Athletic Club contaba en su primer equipo con los siete hermanos Brown como futbolistas, por eso los aficionados lo llamaban Brown Brothers. Muchos historiadores coinciden al afirmar que el éxito deportivo de Alumni se debió en mayor medida a la gran relación entre los jugadores que más que compañeros eran amigos. En su libro Breve historia del deporte argentino Ezequiel Fernández Moores escribió: “Inglés o argentino, con viejos o nuevos reglamentos, la clave del éxito del estilo de Alumni parece haber sido el juego colectivo, que se fortaleció por la amistad entre sus jugadores, viejos compañeros de escuela”.
Por su parte el ex jugador Carlos Lett, integrante de ese mítico conjunto, dijo tiempo después de la desapareción: "El secreto de su éxito se debió a la amistad que existía entre los jugadores, más que a la habilidad de sus componentes. En este juego una gota de mala sangre entre dos de los jugadores pronto afecta a todo el team, cosa que nunca sucedió, debido, en gran parte, al carácter de los hermanos Brown, y muy especialmente al de Jorge".

Cuna de campeones
Durante su corta existencia únicamente no consiguió los títulos de campeón del fútbol argentino en los años 1904 y 1908, que quedaron en  manos de su eterno rival, el Belgrano Athletic Club.
Pero la participación de Alumni también fue destacada a nivel internacional. Cuenta el historiador Julio Frydenberg: “Los partidos internacionales de Alumni no interesaban sólo a la continuidad inglesa y a las clases medias altas que controlan el fútbol, sino también a todos los futbolistas de ligas independientes, que suspendían su fecha para poder ver al equipo de los hermanos Brown”.
El 26 de junio de 1904 se convirtió en el primer equipo argentino en jugar en nuestro suelo frente a un conjunto inglés, el Southampton, perdiendo por 3 a 0 y también fue la primera vez que un presidente de la Nación, el general Julio Argentino Roca, asistió a un partido de fútbol.
El 24 de junio de 1906, en otro partido internacional, venció a un equipo de británicos de la Liga de Sudáfrica por 1 a 0, con gol de Alfredo Brown. Después este gol el partido estuvo suspendido por varios minutos ante la invasión de una gran parte del público incluido el presidente de la Nación José Figueroa Alcorta, para felicitar al goleador. Este hecho lo llevo a reflexionar, mucho tiempo después, al escritor Osvaldo Soriano: “Figueroa Alcorta con su actitud marcó la primera vez que un Presidente de la Nación usaba al fútbol para acercarse a su Pueblo”.
La gran actuación deportiva convirtió a Alumni en el equipo más popular de esa época. Duplicaron en votos a Quilmes y a Belgrano. El 1º de agosto de 1900 el diario The Buenos Aires Herald preguntó a sus lectores cuál era el equipo más popular del momento. Ganó Alumni (todavía bajo la denominación English High School) con 6.942 votos. Quilmes, el segundo, quedó lejos, con 3.467, seguido de Belgrano con 3.358.
A diferencia de Lomas, cuyos jugadores eran nacidos en Gran Bretaña, Alumni tenía sólo un extranjero, Andrés Mack. Los Brown y sus compañeros de Alumni fueron la base de las selecciones argentinas de aquellos años. En seis partidos, la selección alineó a ocho jugadores del club que había formado el escocés Alexander Watson Hutton.
A pesar haber marcado un estilo y transformarse en un conjunto señero del fútbol argentino, Los títulos que ganó Alumni no aparecen sin embargo cada vez que termina un campeonato y la prensa repasa la historia de los ganadores. La prensa del deporte, en realidad, suele omitir todo el período amateur del fútbol argentino y con ello la historia de Alumni y todos los otros equipos que brillaron en esa época. Para la historia oficial el fútbol argentino comenzó en 1931 cuando se profesionalizó la disciplina.
Escribió Jorge Iwanczuk en su libro Historia del fútbol amateur en la Argentina: “El fútbol esa época tuvo equipos, jugadores, árbitros y público. ¿Sólo porque no había dinero de por medio debemos seguir discriminando, entonces, a los grandes campeones de la era amateur? Dice en la introducción de su formidable libro Historia del fútbol amateur de la Argentina . "¿Por qué si antes llenaron estadios con 40.000 espectadores y fueron grandes Racing, Boca, Independiente, San Lorenzo, Huracán, River y hasta hubo un campeonato mundial en el que salimos subcampeones con jugadores amateurs, empezar a contar la historia desde la mitad? Admiro a los pioneros. Disfruté descubriendo cómo de las barriadas populares, en los baldíos, iban surgiendo los clubes, se definían las camisetas y este juego fascinante convocaba voluntades amasando pasiones. Para reivindicar esos nombres, esas fechas memorables y legendarias y, sobre todo, para llenar ese vacío de información que tiende un velo de omisión sobre este pasado apasionante, escribí este libro." 

Puede leer la nota completa en la edición impresa de revista Contragolpe de abril de 2013.

"Buena bocha, tenés una más"

Hace unos días atrás la Asamblea General Ordinaria de la Asociación Riocuartense de Bochas decidió ratificarle la confianza a Dante Berardo para que continúe al mando de la institución. En la reunión el presidente reelecto planteó algunos de sus objetivos: primero la iniciación de obras en el complejo recreativo, en el que se construirá un estadio techado con cinco canchas y con capacidad para 550 personas, y segundo, la inserción de niños y jóvenes dentro del ámbito institucional.
¿Cómo lo toma esta reelección a cargo de la Asociación Riocuartense de Bochas?
Bueno como lo dije la noche de la reasunción y se lo expliqué a los delegados presentes, lo tomo como un desafío todavía mas importante porque en estos dos años que estuve quedaron cosas por hacer y yo tengo las mismas ganas de siempre, con mas ímpetu que cuando entré, o sea que en ese sentido estoy intacto. Hay cosas que uno comenzó en estos dos años, como el tema del predio propio, y hay que dar la puntada final para ver si logramos realizar lo que tenemos en mente. El otro desafío es el de seguir llevando adelante la Asociación como mejor uno puede consiguiendo más adelantos de los que hemos obtenido. Yo creo que tanto 2011 como 2012 se lograron cosas muy importantes para las "bochas". Yo creo que una de las más importantes, que todavía seguimos renegando con algún tipo de persona que ven como algo difícil que se inserte al deporte en la prensa y yo creo que es el arma fundamental para darle mayor difusión y que la premisa fundamental de todo dirigente es traer a chicos a las canchas de bochas, lo que a nosotros nos cuesta un montón. En estos dos años hemos rescatado una cierta cantidad de jóvenes que son importantes, pero es solo un paso inicial y la prensa nos brinda una posibilidad más de convocatoria.
¿Se puede decir entonces que hay algún sector conservador en el deporte respecto de algunos avances?
No, no sé si conservador, sino que, posiblemente, tradicionalista que es reacio a los cambios. Personalmente no soy una persona joven, pero me he adaptado a esto. En un primer momento también me resistí un poco a los cambios que proponen los nuevos dirigentes, pero después entendes que en realidad a lo que apuntan es a hacer llegar nuestro juego lo más cerca posible del nivel mundial.
¿Cuál es el balance que hace de su primera gestión?
El balance creo que fue positivo porque encaramos un montón de cosas. En la fase deportiva nos fue bastante bien en los campeonatos. El año pasado estuvimos entre los ocho finalistas, tanto en "individual", "pareja" como "caballeros". Pero apuntamos a más y por eso hemos hecho un cambio incorporando a un nuevo cuerpo técnico en "mayores" que consideramos va a realzar a la entidad  con su experiencia.
Hoy por hoy, las bochas representan uno de los deportes más populares de la ciudad debido a la gran cantidad de personas que lo practican. La complicación que se tiene es que la gran mayoría de los jugadores lo realizan por fuera de las instituciones, lo hacen en el río o en distintos predios ubicados en los barrios de la ciudad pero no en los clubes. Según los datos de la asociación se sellan a 500 bochofilos por año pero claramente existe una importante cantidad por fuera de ese número. Las causas se encuentran en el aspecto económico, ya que la mayoría de los jugadores pertenecen a la clase trabajadora que no dispone de la cantidad de horas necesarias para desarrollar la actividad en el los clubes.
¿Cómo es la relación con el sector informal de la actividad?
Tenemos muchos jugadores que además de estar en las canchas van y juegan en el río por lo tanto la comunicación es constante. Tratamos de mejorar ciertas cosas en las canchas porque el problema grave que tiene el deporte organizado es el tema de la plata. Yo creo que debemos hacer algunos cambios en el tema de la premiación. No esperar que una persona gane 3 partidos, que le consumen entre 7 y 8 horas durante el día para sacar un premio. Es muy probable que haya que revisar que el jugador tenga premio desde el primer partido que gana, o sea que podría instrumentarse un nuevo tipo de premiación. Porque el jugador de bochas te dice "No yo voy al campito y según como este en el primer partido ya sé cómo voy a andar", entonces si pierde se vuelve a la casa y si gana sigue jugando todo el día. En la cancha empieza tipo 8 de la mañana y recién a las 4 de la tarde sabe si tiene algún premio o no. Siendo gente de clase media baja o baja no le sirve porque pierde el día de trabajo.

Puede leer la nota completa en la edición impresa de revista Contragolpe de abril de 2013.

Un triatleta con los pies sobre la tierra


Cuando Valentín Araya habla sobre sus propósitos y objetivos el que lo escucha puede augurar que su carrera deportiva puede llegar a niveles superlativos. Para que eso ocurra varios factores deberán conjugarse, pero el principal ya se puso en marcha y es una realidad: sus ganas de progresar y triunfar en el triatlón.
Es su espíritu altamente profesional el que moviliza a Valentín Araya. Nacido en Las Higueras hace 19 años, fusiona su pasión por el exigente deporte atlético y el cursado del tercer año de la carrera de Ingeniería Mecánica en la Universidad Nacional de Río Cuarto. Y su compromiso y dedicación arrojan sus frutos: se acaba de consagrar campeón juvenil del provincial de triatlón y está al día en la carrera universitaria.          
“El futuro de una persona se puede consolidar en cualquier actividad que pueda llevarla adelante con cierto nivel. Estoy convencido de que puedo llegar lejos con el triatlón”, dice con seguridad Araya quien tiene la certeza de que alcanzará sus objetivos deportivos.
¿Cómo haces para desarrollar de buena manera esta exigente actividad deportiva y el estudio?
Es complicado pero se puede. Lo primordial es la organización. Por eso trato de aprovechar el tiempo al máximo para no descuidar el cursado de mi carrera y tampoco la actividad atlética. Al tiempo lo administro de la mejor manera para entrenar y estudiar. No me gusta decir sacrificio porque sacrificio es otra cosa. Con mucho orden y disciplina se puede llevar adelante. Lo hago porque me gusta, porque siento muchas ganas de hacerlo y porque creo que puedo lograr cosas muy importantes y no quiero dejar pasar la oportunidad.
Su pasión por el triatlón surgió cuando todavía cursaba el colegio. Y se dio de una manera muy particular. “Cuando todavía estaba en el secundario hacía atletismo pero no con tanto compromiso. Generalmente quienes practican este deporte llegan desde alguna de las tres disciplinas. En mi caso fue diferente porque había incursionado en el atletismo en la Maratón de los dos años, pero nada serio. Mi llegada al triatlón surge luego de ver una competencia que se realizó en Embalse. Quedé asombrado ante el espectáculo y al otro día comencé a entrenar en esa localidad. Con el tiempo Embalse se transformó en mi lugar de entrenamiento porque ahí paso tres meses entrenando preparándome para las competencias”.
Valentín Araya empezó a tomar a la actividad seriamente, con el tiempo se transformó en un atleta consolidado y quiere constituir al triatlón como su modo de vida. “El triatlón es una actividad que está creciendo en los últimos años y lo que manda hoy es un gran nivel en las tres disciplinas. Hay que ser un excelente nadador, un excelente ciclista y un excelente atleta. Hay que reunir esas condiciones y plasmarlo en la competencia”, analiza a su deporte. Y agrega: “Requiere mucha participación adicional porque hay que prepararse muy bien en las tres disciplinas y eso implica mucho esfuerzo”.
La organización también requiere un detallado programa de entrenamiento. Y para cada una de las disciplinas, Araya se estructura adecuadamente. Actualmente integra el equipo de competición de natación que dirige Nicolás Francisquelli y es allí en donde practica el deporte acuático. “Estoy rodeado de nadadores de muy alto nivel y eso muy bueno para mí crecimiento profesional”. En cuanto a su entrenamiento de pedestrismo y ciclismo lo hace particularmente. Corre en el Polideportivo Municipal y por las rutas practica con su bicicleta.
¿Cómo lo ha tomado tu familia?
Mi familia es muy futbolera. Al principio tuvieron un poco de miedo porque vieron que me empecé a dedicarme con todo y tenía miedo que descuide el estudio. Pero ahora me acompañan permanentemente en este camino que he escogido. Siempre van conmigo a las competencias más importantes.
¿Cómo haces para sostenerte económicamente?
Me acompañan con lo que pueden la Municipalidad de Las Higueras y Fundemur. También me apoya una farmacia amiga de Las Higueras. Pero no cuento con un gran apoyo desde lo económico. Sé que tengo que empezar a venderme como deportista porque eso te posibilita poder obtener un patrocinador que te apoye en tu carrera deportiva. Pero para eso soy consciente que uno tiene que seguir creciendo y obtener buenos resultados. Por ahora no tengo gastos excesivos y puedo sostenerme. Pero empiezo a verlo como un problema en puerta porque la exigencia comienza a ser mayor y las necesidades van a ser otras.

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Futuro bajo el agua


A horas de cumplir los 18 años, Macarena Ceballos se confirió el mejor regalo: en el Torneo Nacional juvenil disputado en enero en River Plate obtuvo, en 100 y 200 metros en especialidad pecho en categoría Juvenil 2, los primeros lugares y el tiempo clasificatorio para el Sudamericano Juvenil disputado en Chile en el mes de marzo. En el país trasandino, como integrante de la Selección Argentina, consiguió dos medallas de oro (100 y 200 metros pecho) y un par de preseas plateadas (postas 4x100 combinadas y libres). Como para seguir de racha en el 2013, la joven atleta riocuartense consiguió, en el Provincial de Natación en abril en la ciudad de Córdoba, el record nacional juvenil en 100 metros pecho, al bajar el minuto once segundos (1:10:58).
Pero esta serie de logros no se entienden sin conocer la corta e intensa carrera de la nadadora como así su predisposición y constancia en el entrenamiento. Sólo mirando estos últimos meses de éxitos cuesta creer que a Macarena Ceballos no le gustara la natación inicialmente. La profunda unión afectiva con Florencia, su hermana dos años mayor, la llevó a las piscinas para dejar paulatinamente la gimnasia artística y empezar con la disciplina a los 10 años. Cuenta la atleta: “Con mi hermana más grande siempre fuimos muy unidas, hacíamos todos los deportes juntas. Entonces empezó gimnasia artística conmigo y, a su vez, todos los veranos íbamos a la colonia que tenía el colegio y ahí teníamos, obligatoriamente, una hora y media de natación. Siempre hacían encuentros con Centro 11, con el equipo de competición”, y continúa Ceballos: “Ella empezó natación y a mí no me gustaba. No quería nadar por nada, quería seguir gimnasia artística. Empecé con natación, en el 2005, pero porque comenzó mi hermana en realidad. Como que me faltaba la otra parte, entonces empezamos juntas”.
Desde ese año, iniciaron un camino que llegó a empujar a la disciplina local a dar un paso más: cuando Florencia obtuvo tiempos para competir a nivel nacional, el equipo local no estaba federado, por lo que la hermana de Macarena fue a seguir su carrera a Córdoba y ella se quedó en la ciudad, aunque con una invitación de la ciudad capital. “Siempre sostuve que nací en Río Cuarto y voy seguir nadando en Río Cuarto”, afirma la atleta y sigue: “Si tenía que dejar de nadar por eso iba a dejar de nadar. Mi papá no quería que dejara porque me iba bien, entonces empezó a hacer los trámites él con el entrenador. Junto con Guillermo Amaya y (Eduardo) ‘Lalo’ Sturniolo firmaron los papeles. En el Nacional de invierno del 2007, Río Cuarto tiene sus primeros federados nacionales que en ese momento éramos José Ongaro, Antonela Ferri y yo”.
Un año más tarde, ingresa como entrenador Nicolás Francisquelli, quien la instruye hasta hoy, no sólo en lo técnico, sino como soporte psicológico. Comenta Macarena: “Conozco varios entrenadores por las concentraciones y viajes, y él es uno de los únicos que se desvive por la natación. A él, si le dicen tenés que ir a entrenar a tal lado, se va a ir a entrenar. Deja su vida en cada entrenamiento, muere y mata por la natación, su hija y su esposa. Eso es algo que es bueno para nosotros”. Con Francisquelli como entrenador ya la natación era la vida de Macarena Ceballos: “A fines de 2008, se me da la posibilidad de participar en el primer Sudamericano escolar. Ahí empecé, esa fue la primera vez que tuve participación en el seleccionado, en Uruguay. Es como que ahí saltó todo, cuando yo me di cuenta que me empezaba a ir bien”.
La de Uruguay no fue la única vez que salió del país a competir: en 2009 rompe el record nacional en los 100 metros pecho categoría Cadete 1 en Ecuador; en 2011 vuelve al podio en la misma prueba en Brasil; y, en enero de este año, consigue dos medallas doradas, en 100 y 200 metros pecho, y otras dos de plata, en las postas 4x100 combinadas y libres, del Sudamericano Juvenil en Chile.
Estos logros obtenidos en Chile, ¿qué significan, que valor deben tener?
La mayoría de la gente se cree que es fácil, porque cree que vas y nadás un rato. Y no es un rato: son tres horas, pero nadie se imagine en cuánto esfuerzo hay que hacer, porque es muchísimo para recién llegar a un Sudamericano; porque hay otras disciplinas que ganás Mundiales, Panamericanos, pero natación es muy difícil. Al igual que el fútbol, si querés salir a un club de Primera, hay que trabajar.
¿Cómo es una jornada de tu entrenamiento?
El año pasado, que yo iba al colegio, era de cinco a siete de la mañana. Salíamos, iba al colegio, todos hasta la una y media. Después a la tarde teníamos de cinco a ocho, pero no hacíamos todos los días doble turno. Hacíamos lunes, miércoles y viernes natación a la mañana y, martes y jueves, de tres a cinco al gimnasio y hasta las ocho natación. Eso era en invierno. En verano era de lunes a sábado, mañana y tarde natación y martes y jueves, a su vez, gimnasio. El ritmo siempre es el mismo. Lo que pasa es que por ahí lo que cambia es la intensidad de los entrenamientos.

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Fuera Monsanto


Usted se preguntará por qué un artículo sobre Monsanto en un medio deportivo. Y con semejante titulación. Más allá del impulso manifiesto por parte de quien escribe estas líneas el hecho de que aparezca este escrito tiene nombre y apellido: Osvaldo César Mansanelli.
El futbolista del Club Atlético Belgrano de Córdoba vive en la localidad de Malvinas Argentinas y junto con la Asamblea Malvinas Lucha por la Vida se ha manifestado en contra de la instalación de Monsanto en su localidad.
El “Hacha”, jugador consolidado en el “pirata” que participa en la primera división del futbol argentino, demostró que no todos los futbolistas de elite viven apartados de la realidad que los rodea y salió a manifestarse por las calles del pueblo que lo vio nacer hace 32 años. “Pienso que debe haber una consulta popular. Estoy en contra de todo lo que le haga mal a Malvinas Argentinas por eso vengo a reclamar. Espero que más gente se anime porque es el futuro de nuestros hijos”, expresó Mansanelli cuando le preguntaron porque rechaza la instalación de Monsanto en su terruño.
El reclamo del futbolista, y un gran número de vecinos, es para evitar que la multinacional norteamericana se instale con su política económica depredadora. Con la complicidad de la dirigencia política – nacional, provincial y local – Monsanto intentará seguir expandiéndose por una Argentina que viene soportando desde hace décadas el infame slogan "Alimento, Salud, Esperanza". Y uno de sus próximos objetivos es Malvinas Argentinas, localidad de alrededor de 9.000 habitantes ubicada a 14 kilómetros de Córdoba capital. En ella tiene el propósito de emplazar una planta secadora de semillas de maíz.
Eduardo Ahamendaburu, presidente del Instituto de Seguridad Laboral y Medio Ambiente (Islyma), de la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA), remarcó en el sitio www.ecoscordoba.com.ar que “Malvinas Argentinas es un pueblo que sufre las consecuencias de los pueblos fumigados. Monsanto se radica en los sectores más desposeídos, más desintegrados de esta sociedad bajo la mentira que va a generar fuentes de empleo genuinos. Los empleados que puede tomar son trabajadores precarios que se van a llevar la precariedad a su casa. No tienen condiciones mínimas para poder cambiar su ropa y la lavan junto con la de los niños en su casa.”
En la actualidad Monsanto es el número uno de los OGM (Organismos Genéticamente Modificados), y es el primer semillero del mundo. Controla el 27 por ciento del mercado mundial de semillas mientras que tiene el 86 por ciento en el mercado de semillas transgénicas.
Su vínculo comercial en la Argentina comenzó durante la última dictadura militar, cuando instaló sus plantas para producir semillas y agroquímicos en Zárate y Pergamino. En 1996, fueron el entonces presidente Carlos Menem y Felipe Solá, Secretario de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos, los que permitieron la expansión de la soja transgénica y los herbicidas de la empresa. Mientras que durante la gestión kirchnerista aumentaron los desmontes, el desalojo de campesinos, la contaminación y las millonarias ganancias de la agroindustria.
"Producir más y conservar más mejorando la vida de los agricultores", es la frase de cabecera que se puede leer en el sitio de internet de la empresa norteamericana que en nuestro país mantiene una connivencia política-económica con los gobiernos de turno que desoyen claramente la célebre frase del político y escritor cubano José Martí: “un pueblo que se dedica a un solo cultivo se suicida”.
Desde la monopolización de Monsanto más del 60 % del terreno argentino es sembrado con soja transgénica. El resultado: miles de campesinos hundidos por las deudas con la multinacional, personas que sufren problemas de salud a proximidad de las plantaciones, manipulación genética de productos naturales, pérdida de la biodiversidad, monopolio de mercado, violación a la soberanía alimentaria, desplazamiento de pueblos originarios y concentración de la tierra.
A principios de 2012, la ciudad de Río Cuarto recibió la noticia de que Monsanto instalará una planta experimental para generar un mejoramiento en soja y maíz. La decisión de la multinacional generó una reacción inmediata y llevó que un grupo de personas que venían luchando aisladamente se unieran y dieran a luz a la Asamblea por un Río Cuarto sin Agrotóxicos.
Organizados realizaron importantes movilizaciones y denunciaron que la obra que anunció Monsanto la está construyendo la empresa Focseed SA al lado de Bio4. “Como si solo de un trámite burocrático se tratara Monsanto/Focssed, una vez presentada la planilla ante la municipalidad, puso manos a la obra de la planta, que ya hace sombra sobre el parque industrial, sin que las autoridades locales, del ejecutivo o del Concejo Deliberante tomaran cartas en el asunto. Las autoridades locales todavía desconocen la llegada de Monsanto a nuestra Ciudad. ¿Negligencia? ¿Inoperancia? ¿Irresponsabilidad? ¿Corrupción? Preguntas que buscan respuestas ante el silencio oficial”, se puede leer en el blog de Río Cuarto sin Agrotóxicos.

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miércoles, 27 de marzo de 2013

El maestro de Río Cuarto


Al practicar el ajedrez con pasión y dedicación, Leandro Oscar Tobares demostró que la continuidad es un factor esencial para lograr los objetivos manifestados. Con 43 años, uno de los mejores ajedrecistas que otorgó la ciudad de Río Cuarto acaba de ser nombrado Maestro FIDE, honor que le concedió la Federación Internacional al lograr un ELO (rating internacional que valora el nivel de los jugadores de ajedrez) de 2303 puntos, puntaje que se transformó en el segundo más alto conseguido por un ajedrecista de la Asociación de Ajedrez de la provincia de Córdoba.
Pero para llegar a este momento histórico, Tobares recorrió un camino junto al ajedrez que comenzó en 1984, cuando apenas tenía 14 años. “Mi vínculo con el ajedrez se dio por dos cuestiones paralelas. En 1984 participé un torneo intercolegial realizado por la municipalidad y fue mi primer acercamiento a un evento de ajedrez. Apenas sabía mover las piezas y ese torneo comenzó a despertar mi interés. Además, por esa misma época un tío que jugaba al ajedrez tenía en su casa un juego y varios libros que comencé a examinarlos para conocer en profundidad el juego”, sostiene Leandro Tobares al rememorar sus inicios al momento que recuerda que su primer lugar de aprendizaje fue en el Jockey Club que según sus propias palabras era un ajedrez de café con partidas rápidas y mucho humo en la habitación.
Pero para su aprendizaje fue un autodidacta y se las ingenió estratégicamente para enviarle, vía cartas, partidas a su tío quien desde la ciudad de Río Gallegos le respondía con indicaciones y consejos. Era la época que en Río Cuarto la actividad del ajedrez no estaba organizada y para su aprendizaje era necesario el esfuerzo individual.
Y el esfuerzo trae sus resultados. A tan solo cuatro meses de haber comenzado a practicar ajedrez con dedicación pudo vencer en una partida a un jugador de primera categoría. Su vertiginosa evolución en el juego lo depositó en un nivel de segunda categoría y en 1985 se consagró en el Abierto Intercolegial organizado por la municipalidad de Río Cuarto. Era el inicio de una carrera junto al ajedrez que le iba a otorgar grandes satisfacciones.
Desde entonces, Leandro Tobares ha desplegado un rendimiento que sobresale cuando se repasan sus números: alrededor de noventa conquistas en diversas competencias disputadas; participación en los Campeonatos Argentinos de 1994, 1995, 1997 ,2006, 2008 y 2012, de los Continentales de las Américas de 2003, 2005, 2012; en el Magistral de Olavarría de 2005; en el Magistral IRT (International Ranking Tournament) de Pinamar 2012; primer lugar en el Ranking de la Asociación de Ajedrez de la Provincia de Córdoba en el listado de marzo de 2003 con 1703 puntos y Maestro FIDE a partir de 2013.

Un modo de vida
“Mi vinculación con el ajedrez fue creciendo a través de una situación laboral.  De los 17 a los 20 años me alejé un poco de la actividad, pero a finales de 1989, cuando el Círculo de Ajedrez se reestructura consolidando la actividad en la ciudad, me ofrecieron ser profesor de la escuela de ajedrez”, cuenta Leandro Tobares sobre sus inicios en la docencia. 
Pero el ajedrez se transformaría en un modo de vida a partir de 1992 cuando comenzó a trabajar el área de Ajedrez de la Universidad Nacional de Río Cuarto. Empezaría una nueva etapa junto al ajedrez lo que le produciría en Tobares un arraigo más profundo con la disciplina que lo apasiona. Y a la vez lo llevaría a jerarquizar su estilo de juego. “A medida que me fui introduciendo en la docencia fue necesario para seguir adquiriendo más conocimiento con respecto al juego”, dice Tobares. Y agrega: “El ajedrez es una forma de vida. Lo que más me gusta es jugar, enseñar y organizar.”
En su nueva etapa como docente en la Universidad comenzó a proyectar la disciplina en la ciudad. “Al principio trabajamos de manera interna pero cuando el Círculo dejó de funcionar decidimos hacer actividades externas y presentamos un proyecto para hacernos cargo del ajedrez de Río Cuarto. Nos afiliamos a la Federación Provincial y comenzamos a participar”, explica Tobares sobre el resurgimiento de la actividad en la ciudad a través de la institución educativa.
En 1993 se transformó en instructor de ajedrez de la Subsecretaria de Deportes de la Municipalidad de Río Cuarto en donde dicta talleres a personas de todas las edades. Como profesor de ajedrez ha llevado sus enseñanzas a diversas escuelas de la ciudad y la región. “Soy exigente. Trató de convencer a mis alumnos que se trata de una cuestión de esfuerzo. Pero siempre respetando las intenciones de cada uno intento incentivarlos a que jueguen”, dice Tobares al explicar sus características como docente.
Además, lleva adelante programas en donde les enseña a personas con discapacidad y a los internos de la Unidad Penitenciaria Nº 6 de la ciudad de Río Cuarto. Sobre su experiencia laboral en la cárcel local sostiene: “Las personas tienen más interés y tiempo para desarrollar la actividad. Es una disciplina que se adapta a la circunstancias de los internos y logra que tengan un entretenimiento y una mejor calidad de vida”.

Una carrera llena de logros
Desde aquel primer torneo logrado en el Intercolegial de 1985, Leandro Tobares participó en diversas instancias deportivas, tanto de carácter nacional como internacional. En Río Cuarto la consagración le llegó en la temporada 1990/1991 cuando obtuvo por primera vez el Torneo Mayor. Pero según su propio recuerdo por esa época su gran conquista fue el Abierto Nuevo Hogar en 1990. “Fue uno de los torneos más importante que gané porque ahí jugaban todos los mejores jugadores de la época y lo gané con siete puntos de siete posibles”, rememora Tobares.
Desde entonces fue campeón de la ciudad en varias ocasiones y se transformó en el ajedrecista riocuartense más destacado desde principios de la década del noventa. Su gran nivel lo llevó a ser campeón provincial en numerosas oportunidades y a convertirse en el primer tablero de los equipos campeones de la ciudad a nivel provincial y nacional, primero representando al Círculo de Ajedrez y más tarde, al equipo de la Universidad Nacional de Río Cuarto.

Puede leer la nota completa en la edición impresa de revista Contragolpe de marzo de 2013.

Con acento cubano


La tonada no deja mucho lugar a dudas. Si no es de “la isla”, de algún rincón centroamericano seguro. Pero el contenido de lo que expresa ratifica su tierra natal. Raúl Eduardo Aguilar Nodarse, 48 años, director técnico nacional de básquet, remite siempre a su país. Nacido y criado en Pinar del Río, los sentimientos por el pago se hacen notar.
Pero, de Cuba, Raúl no sólo se trajo recuerdos y sentimientos. Carga en su cabeza la formación educativa, con un profesorado en Educación Física y una licenciatura en Cultura Física y Deporte, especializándose en básquet. Ese fue el puntapié que lo llevó, con el tiempo, a ser técnico de Torneo Nacional de Ascenso en Asociación Italiana de Charata y en Ciudad de Bragado en la última temporada, aunque también cuenta con experiencias de ayudante en Asociación Española de Charata y Tucumán BB.
¿Cómo se da la llegada, en el año 1997 de Aguilar a nuestro país? Él mismo lo explica: “En Cuba existe una empresa que se llama Cuba Deportes. Esta empresa -como la mayoría de las cosas de mi país, es del Estado- nuclea a todos los especialistas, licenciados, profesores de educación física y los ‘exporta’ al mundo como una forma de aminorar un tanto el famoso bloqueo económico. Es una forma de entradas de divisas al país, cosa que también se hace en la medicina y en otras ramas profesionales”. La lógica es la siguiente: un Estado puede solicitar profesionales en determinadas áreas a esta empresa; en este caso, la provincia de Formosa pidió a Cuba Deportes cinco especialistas y esta devuelve currículum de los profesionales que considere apropiados para que la elección la realice el órgano solicitante. Aguilar prosigue: “En ese momento vinimos un especialista en vóley, en natación, atletismo, cultura física para la tercera edad y básquet. Así llegamos a Formosa cinco cubanos en febrero del ’97. Vinimos directamente a trabajar como asesores y/o metodólogos de la dirección de Deportes, trabajando directamente con la  dirección de Deportes en todo lo que se refería a organización de competencias, cursos de capacitaciones a profesores de educación física, a entrenadores en nuestros respectivos deportes y alguna que otra ayuda metodológica a la federación de nuestro deporte en cuestión”.

Formación a la cubana
“Estudiamos cuatro años para profesor de Educación Física, como un terciario, como un nivel medio, por llamarlo de alguna manera. Después que fuimos egresados como profesor de Educación Física, tuvimos que estudiar cinco años más, en la universidad, donde tuvimos el título de Licenciado en Cultura Física y Deporte y, dentro de ese título, la especialidad del deporte de baloncesto”, explica sus títulos Aguilar, y puntualmente sobre este segundo título explica: “Es una carrera universitaria en donde se sale con posibilidades muy amplias de ejercer el trabajo después: puedes ser profesor de educación física, puedes ser entrenador de deportes en el cual te especializaste, puedes ser masajista deportivo, puedes ser técnico en cultura física terapéutica, puedes ser animador turístico en un centro de turismo en el país. Es muy amplio. Y uno sale a trabajar o en lo que le gusta o en lo que encuentra trabajo. Pero por lo menos la carrera te da un amplio margen de ir a buscar o lo que quieres o lo que encuentras. Mi especialidad es el básquet, en Cuba tuve la oportunidad de trabajar en eso y acá en la Argentina vine en esta función a través del gobierno y Cuba Deportes”. Es decir que al profesorado realizado en su Pinar del Río natal se le sumó esa licenciatura en el Instituto Superior de Cultura Física en la ciudad de La Habana para totalizar 9 años de formación académica.

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